«La medida más segura de toda fuerza es la resistencia que vence» – Stefan Zweig

Hoy hablaré de «Nido», el nuevo documental de nuestro colaborador y amigo Miguel Baratta, en el que cuenta, desde la perspectiva del presente, como una comunidad isleña del Delta del Paraná (vasta región que se extiende desde la confluencia del Río Luján y el canal Vinculación hasta el centro de la Isla Esperanza) se puso en pie de guerra contra un proyecto promovido por Colony Park; el primer desarrollo de vivienda, para adinerados de la región y turistas, en una verdadera isla de Argentina.

El viaje parte en barca motorizada y de la mano de un fotógrafo como elemento de enlace entre las vivencias que nos contarán los habitantes que vivieron y algunas que todavía viven en el lugar; un recorrido en un remanso de paz, donde solo escuchamos el sonido de la naturaleza hasta que la embarcación se vara frente a un grupo plantas acuáticas.

Ahora nuestro fotógrafo equipado con mochila y una antigua cámara Rolleiflex, irá recorriendo senderos mientras capta todo lo que encuentra a su paso, desde casas abandonadas y medio derruidas, a muebles viejos dañándose en la intemperie, aperos oxidados abandonados a su suerte… le sigue una pausa para una yerba mate, carga un nuevo carrete fotográfico y sigue en ruta.

Entre paisajes frondosos damos con la primera de las historias, un isleño que cuenta que nació en un bote, relata que todo ha cambiado desde que él era pequeño y con la dureza de la transición forzosa de Colony. Pese a recordar el lugar como un sitio inhóspito, sin luz, sin comodidades y pasando a veces frio y hambre, los padres ponían de su parte con el esfuerzo diario para mantener a la familia a resguardo y sobrevivir, y de ello mantiene buenos recuerdos. El habitante admite que prefiere, a día de hoy, la vida en el Delta a la de la urbe.

El daño del entorno lo ha cambiado todo, el arroyo original desapareció al iniciarse la expropiación, se cambio el transcurrir del rio, un daño no sólo del entorno verde puesto que el tejido familiar y de comunidad como «barrio náutico» fue el primero de todos que se trató de resquebrajar a modo de «divide y vencerás». Hubieron desalojos violentos y posteriores presiones con gente viviendo allí. Parece ser que los trabajadores pensaban que ya no quedaba nadie allí y, todo por cuestiones meramente especulativas con el fin de privatizar la tierra libre.

Las catastróficas secuelas sobre las islas se inician en el año 2008, de esas vidas solo quedan recuerdos y memoria viva. Nuestro fotógrafo decide salvaguardar a través de su cámara las viejas instantáneas de los isleños, fotos dentro de fotos valga la redundancia, una forma de conservar testimonio gráfico replicado sobre papel nuevo.

Otra de las personas que allí convive nos cuenta que se realizan jornadas de concienciación y educación, de como se trata de mostrar que el daño en la naturaleza provoca cambios irreversibles a los ecosistemas a la par que como estos son capaces de adaptarse a la maldad humana, pura destrucción, y recuperar de forma natural los parajes, es el caso de lugares frondosos que en los últimos 10 años se han auto rescatado por semillas que quedaron en el fondo de los barrizales y han crecido por la propia acción de vida.

En el caso del agua es otra historia, los mecanismos naturales de filtraje han sido dañados, pese a la muerte subacuática y a los desbordamientos por los cambios estructurales, en parte se ha podido recuperar. Hoy en día la acción negligente de estas actividades son consideradas delitos penados en el país.

Para uno de los moradores, dedicado a la dura labor de la extracción del junco, un trabajo sin horarios y mal pagado, su mundo se reduce al Delta, como este dice el rio es su padre, su patria y su Dios, y pese a haber nacido allí, haber vivido un infierno con todo esto, quiere que esa sea la tierra que lo vea morir. Habla, a modo de ejemplo, que denunció a la prefectura, la contaminación del rio por la propia empresa al verter gasolina al mismo. El ente público que recogió muestras en su día, lo resolvió diciendo que el agua estaba limpia, increíble pero cierto.

Con este testimonio se reconoce la fuerte relación entre las instituciones públicas y los intereses privativos de un holding inmobiliario, dando a entender algo más sin entrar en detalles ni investigar sobre el tema. Del mismo modo vemos que las artimañas del Holding por engatusar a la vecindad con la firma de contratos de expropiación no fueron del todo legítimos, pues se les intimido justificando que la empresa andaba amparada por escritura pública de desahucio, suena todo muy legal ¿no?. Pese a ello, este poblador siguió viviendo en su casa pese a haber recibido acciones de mobbing. Muy a su pesar dice que sufrió impotencia por no poder hacer mas que resistir a que le quitaran lo suyo.

El asunto duró 8 años, su punto de origen la quema de un galpón, su continuidad, un tiempo de resistencia y batalla legal para finalmente regresar a sus tierras y edificar de nuevo recuperando así un espacio que en cierta manera les pertenecía desde su establecimiento allá, tierras que quieren cuidar y traspasar, a partir de ahora y ya para siempre, de generación en generación.

En 2016 se crea el Observatorio Humedales Delta, junto con universidades adscritas, una institución que busca proteger las regiones a través del estudio y la demostración de evidencias científicas por impacto ambiental por el emprendimiento de intereses económicos privados.

Colony Park - Isla Privada :: La Isla | Un concepto inmobiliario único en  la Argentina

El daño generado por Colony Park fue un punto de inflexión, una bisagra para reforzar sus vínculos como comunidad del Delta y un ejemplo para que otros isleños resistan los embates de la vorágine de grupos económicos.

De «Nido» quiero destacar la calidad del guion, la belleza de la fotografía, la acertada elección de los testimonios, referentes claves en primera persona para entender la verdadera problemática vivida, la forma en que Miguel hila cada una de las vivas vividas y con ellas nos cuenta como era, que sucedió y da esperanzas con la victoria gracias a la voluntad, la constancia y la resistencia de toda una comunidad, ahora más que una familia. El documental se estrena este jueves 10 de febrero en el Cine Gaumont de Buenos Aires (Argentina).

Escrito por Rodolfo Monserrat