En esta cuarta jornada se proyectó íntegramente el documental, de casi seis horas de duración, “Homeland: Iraq año zero” del director Abbas Fahdel (2015).

Este testimonio gráfico se compone de dos partes; una primera que nos cuenta el día a día de la familia del director, de clase media, antes del conflicto armado y, una segunda parte que narra que sucedió con el clan después de la invasión estadounidense en el año 2003. La cruedad “a tiempo real” del fuego cruzado no se relata, solo los precedentes y lo sucedido ulteriormente; el fenómeno “causa-efecto”.

Resultado de imagen de Homeland: Iraq año zero"Abbas Fahdel

En la primera parte se muestra como era el pueblo iraqui frente al autocracia “Sadam Hussein”, una nación sometida a la obediencia y al respeto de su líder, la existencia de un paladín subido en un pedestal. En ese momento la sociedad parecía estar en calma y el país mantener cierta estabilidad económica, social y política.

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Cuando pasamos a ver que sucedió después de la guerra, observamos que todos los principios hegemónicos y de homogeneidad que aparentaba mantener la población, han quedado deshechos y desconfigurados del sistema paternalista que se estableció Ahora el papel del control lo mantiene el ejercito americano y lo único que ha conseguido la guerra es crear un nivel insoportable de violencia, una desunión social gravísima, un empobrecimiento brutal a pie de calle y un caos absoluto entre la población.

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La caída de Sadam ha puesto al descubierto que el mandatario y su séquito vivían en la opulencia, mientras el pueblo era mas pobre de lo que creía ser. Desmantelar la dictadura impuesta por el mismo país que colocó al dictador no ha sido la mejor opción, ahora todo ha quedado desquebrajado, roto por dentro y por fuera.