El día más feliz en la vida de Olli Mäki (aunque el titulo traducido del finlandés seria “El hombre que sonríe”) es un biotip sobre la etapa profesional y crucial en la vida del boxeador finlandés. Estamos en Helsinki en el año 1962, donde se preparan para acoger, por primera vez en la historia del país, el campeonato mundial de boxeo.

Olli Mäki (Jarkko Lahti) es un muchacho con 26 años de edad que trabaja como panadero en Kokkolla y tiene por afición pisar los rings aunque tiene muy poca experiencia competente en el mundo del boxeo (8 victorias en 10 combates).

Detrás de la figura mediática del momento, anda su manager Elis Ask (Eero Milonoff), un tipo muy ambicioso y sin escrúpulos, que no dará tregua al pobre Mäki.

Al principio de los entrenamientos, Mäki pesa alrededor de 60 Kgs, pero para poder competir en la categoría de peso pluma necesita bajar hasta los 57 Kgs. Deberá adelgazar a contrareloj para poder llegar a la cita contra el boxeador estadounidense Davey Moore (John Bosco Jr.) siendo el gran favorito con 64 victorias a su favor.

Olli sabe que ganar el campeonato podría cambiar su vida. Pero desde que ha conocido a Raija (Oona Airola), ha perdido toda la concentración en su entrenamiento diario, hasta el punto de desaparecer para estar con Raija.

La cuestión es si Olli luchará tanto en el cuadrilátero, para hacerse con el titulo mundial, como en su vida personal, por el amor que declara a Raija.

Todos sabemos que en cuestiones del corazón, a veces el alma se queda inerte. No sabemos que nos sucede, pero pasamos a un estado de shock; catatónicos ante la realidad y embobados por los azares misteriosos de ese apego. Eso es lo que le sucede a Olli, ama, admira y quiere mucho a Raija, pero su entrenador trata de evitar todo contacto, físico o verbal con ella, para soslayar, incluso por sus propios intereses como manager, que pierda el combate del siglo.

La película muestra como la lucha de intereses puede derivarnos en cosas maravillosas, y como el amor no esta reñido con la fuerza bruta. Es un relato que nos habla de los sueños, los temores, las libertades y la subyugación.

La cinta esta grabada íntegramente en blanco y negro y en 16 mm monocromo, ello le da un cierto aire de nostalgia a la vez que llena de realismo la historia.

El director, Juho Kuosmanen, ha sabido crear una atmósfera que hace de esta narración una bonita historia de superación en la vida de Olli.