Es una película dirigida por Lee Joon-Ik y englobada dentro del género Histórico/Dramático, relata la vida del poeta coreano Yun Don-Ju.

La trama argumental empieza desde el nacimiento de Yun (1917) en el poblado de Ryongjeong, al norte de Manchuria (actualmente, la provincia de Jlilian en China). Es el hijo mayor de cuatro hermanos. Yun crece en un hogar y en un entorno educativo en el que se presta una atención especial a la conservación y fomento de la identidad nacional coreana.

Alentado por su padre, quien pone a Yun el nombre infantil de Haewhan (luz del sol), así como los nombres Dalhwan (luz de luna) y Byeolhwa (luz de estrellas) a los hermanos del poeta, ya desde muy pequeño, se expresa con cierta sensibilidad hacia el universo poético.

A los trece años publica la revista literaria “Sae Myeongdong” donde muestra su arte con la tinta, a traves de poemas y canciones infantiles.

Pasados los años, la labor literaria de Yun no tiene acogida por parte de su progenitor, el cual se opone terminantemente a la carrera como escritor, alegando que eso que a él le apasiona no le va a proveer de un buen futuro. Pero Yun no se detiene ante sus sueños, y empieza por organizar ayunas en señal de protesta, e incluso decide alejarse de la familia, huyendo definitivamente.

En la Escuela Técnica Yeonhui (la actual Universidad de Yonsei en Seúl), Yun consigue ser admitido por el departamento de literatura e inicia su carrera. En ese tiempo es cuando adquiere conciencia de la realidad en la que se encuentra.

Yun vive en una Corea subyugada por la ocupación militar japonesa, un tiempo en que escribir con afecto y nostalgia sobre la tierra natal o expresar cariño por una mujer que no hubiera cambiado su nombre al japonés, son vistos como actos de sublevación.

Conforme se va dando cuenta de todo lo anterior, aumenta su conflicto interno, lo cual le genera una perspectiva mas crítica en su voz artística. Yun trata de armonizar la oscuridad de su tiempo con la luz de su alma.

Durante sus años de estudiante en Yeonhui, selecciona 19 poemas para compilarlos en un libro bajo el titulo de “Cielo, viento, estrellas y poesía”. Estuvo todo listo para ser publicado en 1941, el año de su graduación, pero, finalmente el proyecto no llega a buen puerto. Yun se va el año siguiente, a Japón donde empieza sus estudios en el departamento de literatura inglesa de la Universidad Dojisha.

En 1943, es arrestado junto con otros estudiantes coreanos, debido a su participación en acciones de resistencia anti-japonesas, por lo cual fue sentenciado a dos años de cárcel en una prisión de Fukuoka, donde lo torturan cruelmente, padeciendo de hambre y desnutrición. Yun pasa el resto de su vida en la celda de una prisión, donde muere en febrero de 1945 a la temprana edad de 27 años, apenas seis meses antes de la liberación de Corea, el sueño que tanto acarició y deseó que se volviese realidad. Aunque no ha sido demostrado, algunos creen que murió debido a los experimentos médicos que realizaron con él.

Como dato curioso y para hacernos reflexionar, la última escena de esta película se rodó en una prisión situada en Jeonju (Corea del sur) que implicó que Yun Dong-Ju (Kang Ha-Neul) y Song Mong-Gyu (Park Jung-Min) fueran obligados a identificarse y firmar ciertos documentos ante autoridades japonesas.

Finalmente, en 1948, se publican tres manuscritos escritos a mano por el poeta bajo el título original que él propuso a su proyecto inicial siete años antes. Con la difusión del volumen, fue como se dio a conocer a este poeta de la resistencia del último periodo de la ocupación japonesa.

Filmado en un fastuoso blanco y negro, de lenta digestión en algunos momentos, aunque, eso si, sin perdida de ritmo. Presenta un increíble tratamiento de imagen, de diálogos sublimes entremezclados con la poética de Yun, y unas excelentes interpretaciones por parte del elenco, haciendo de esta película un fiel retrato al poeta, a su mundo onírico y en una realidad cruel con ansias de libertad.

Aunque en su tiempo nunca fue famoso, Yun Dong-Ju es en la actualidad uno de los poetas más representativos de Corea. En su fiel lenguaje poético se advierte el profundo amor que profesaba por su país, así como su anhelo por la independencia de éste. Aunque su vida fue corta, su poesía será eterna.

He de reconocer que si no fuera por este film, probablemente nunca hubiese descubierto la crónica de Dong-Ju. Esta cinta no sólo hace que se divulgue un ejemplo de la memoria de aquellos que lucharon por sus ideales y dejaron su esencia (en este caso impresa) si no que a su vez nos da a conocer parte de la historia de Corea que aún en día es una total desconocida para muchos de los que vivimos en el mundo occidental.